jueves, 14 de julio de 2016

A QUE JUGAMOS EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA

Ciudad de México, a, jueves, 14 de julio de 2016

A las autoridades administrativas de la Universidad Autónoma Metropolitana
A la comunidad universitaria de la Universidad Autónoma Metropolitana
A la opinión publica
A la sociedad mexicana

Estudiar en una universidad pública, sin menor duda trae consigo una doble responsabilidad, por un lado está la responsabilidad que tenemos de formarnos, con los mejores conocimientos teorico-tecnicos para poder incursionar al mundo laboral y por el otro tenemos una responsabilidad con el pueblo de México, pues este, que con sus impuestos,  paga los sueldos de profesores, equipos, mantenimiento de las unidades donde estudiamos dentro de la Universidad pública.
Ahora bien, quizás no haya espacio más plural de ideas como lo es una universidad, donde convergen, distintas ideologías, formas de pensamiento, historias de vida, metas, visiones de un mismo problema.
Con estos dos puntos e inmersos en un contexto convulso que claramente ha trastocado la vida universitaria en especial en las unidades Xochimilco y Azcapotzalco, en donde en fechas recientes se han parado las actividades sustantivas de dichas unidades.  Esto ha generado cierta división en la comunidad universitaria, debido a esta forma de manifestación de ideas, así como forma de dialogo ante las autoridades universitarias no es bien recibida por sectores de la misma. En este sentido se debe aclarar algunas cosas:
1.       El paro indefinido fue una decisión tomada en una asamblea universitaria, por la negativa de dialogo de las autoridades universitarias ante las pocas becas de movilidad entregadas por parte de esta.
2.       Las autoridades no respondieron de forma rápida ante un problemática aislada por decirlo de alguna forma y a esta se le sumaron otras exigencias más.
En fecha reciente la autoridad administrativa de la universidad, ha expresado una serie de señalamientos que evoca a la ya de por si fragmentada comunidad universitaria, a una clara polarización y divisionismo, así como la ejecución de posibles actos de violencia entre los diversos sectores de la misma, de la misma manera denigra o minimiza las formas de lucha y expresión que los compañeros que iniciaron el paro indefinido creyeron como mejor alternativa.
En este sentido se debería de tomar en consideración lo siguiente:
1.       La comunidad universitaria no debería dividirse entre paristas o antiparistas, se debería de dividir entre los que quieren una gestión clara y eficiente de los recursos que reciben de la sociedad mexicana para la operación de nuestra casa de estudios y los que simplemente consideren, que no es un tema de su interés
2.       La autoridad utiliza a las personas que con razón creen que el paro no es la forma de solución de un conflicto, para poder tronar el paro y las preguntas que incomodan a las autoridades ya no se hagan.
3.       las demandas del pliego aún no se cumplen y en el mejor de los casos no se han creado los mecanismos legales, administrativos y  técnicos para poner solución a cada una de las demandas.
Las autoridades apuestan al olvido, no es una estrategia nueva, pues es ampliamente utilizada en la administración pública, en los tres ámbitos de gobierno, cuando un servidor público es descubierto en actividades ilícitas, apuestan al olvido, al tiempo, a la distracción.
Cuanto más se tiene que soportar los actos corrupción, de mal manejo de recursos, que existe en el manejo de los dineros públicos, cuantos desvíos, cuantos reportes maquillados, cuantas auditorias más se tienen que realizar con resultados pocos caros.
Está en juego más que el regreso a la vida universitaria, más que unas semanas de vacaciones o  el derecho de los estudiantes a recibir educación. Quien estudie en escuela pública y no entienda la doble responsabilidad que tiene, debería reconsiderar continuar sus estudios en una escuela particular, donde su único fin es prepararse para la vida laboral.
Lo que está en juego es la ejecución del gasto público de manera clara, eficiente, eficaz y responsable de los dineros públicos, está en juego la precarización de la labor docente, este en juego la construcción y ampliación de más espacios educativos.
Pregunto, a que juega el rector de la unidad, a representar a los alumnos o a proteger a sus amigos, aquí juega el rector de la unidad, a respetar el estado de derecho y estar al margen de la ley o a luchar por la justicia, a que juega Rómulo,  a encender las llamas de la violencia entre estudiantes con diversas ideologías o a unir a estos en pro de causa justas, en un marco ético y moral. A que juegan las autoridades universitarias a la violencia, a la confrontación, al olvido o  al odio entre estudiantes o a la fraternidad y concordia de los estudiantes. A que jugamos lo estudiantes a luchas por una plaza o un puesto o a prepararnos para servir a nosotros a nuestra familia y al pueblo de México.


Quien no vive para servir, no sirve para vivir

miércoles, 29 de junio de 2016

CIUDADES DORMITORIO

Antes de aceptar una casa en un Municipio conurbado lejano a su centro de trabajo, queda la siguiente estudie reflexión de los que han escogido una casa de interés social en Tizayuca.
El primer día llegan felices a su nueva casa. Se instalan, se acomodan y después deciden caminar por el vecindario. Se van dando cuenta que son muy pocos los que habitan el fraccionamiento y hay varias casas abandonadas y saqueadas.

Al siguiente lunes el esposo, que trabaja en Naucalpan, se levanta a las 4 a.m. y sale caminando a donde pasa la combi y se da cuenta que eso está más sólo y peligroso que el mismo Ecatepec. Tarda la combi pero al final pasa repleta, se acomoda como sardina pero tuvo más suerte que los que no cupieron en ella. Tienes que transbordar a un nuevo transporte. Llega al autobús para Indios Verdes y lo aborda al fin, se duerme en lo que llega a su destino. Pero es despertado por el famoso grito en los autobuses "esto es un asalto" le quitan su celular y $200.
A las 7 llega a Indios Verdes y dice "voy a llegar tarde" y en medio de ríos de gente típicos de la hora, se mete al metro a empujones. Se baja del metro para tomar su combi para su centro de trabajo y después de un rato llega, donde lo amonestan y le ponen retardo. Se tranquiliza en el trabajo pero esta pensando en el martirio del regreso. Sale a las 6 p.m. otra vez pero a la inversa: combi, metro, autobús y ya no alcanzó combi para su fraccionamiento que está en medio de las milpas de cultivo  y pues no queda otra que  caminar entre los charcos y la oscuridad, con miedo a lo obscuro y a otro asalto.

Mientras su esposa que se quedó en la casita, que con tanto esfuerzo han comprado, vio como llegaron los mísmos vigilantes del fraccionamiento y saqueaban la casa de un vecino que ya no vivía ahi llevándose todo. Puertas, cableado, taza del baño, lavabo, Tarja, ventanas, todo, todo dejando en obra negra la casa. Muy amablemente un ladrón fue a tocar a su puerta para decir a la Señora que no se moleste en llamar a la Policía municipal o estatal, por que nunca van a ese Fraccionamiento y que así como ella vio al ladrón el vio a la Señora y hasta foto le saco para amenazarla que si denunciaba, volvería mañana para madrearla, violarla y robarle un hijo así que era mejor que no hiciera nada y se la perdonaban.
La Señora muy asustada se encerró en su casa de interés social de 60 metros cuadrados, temblando de miedo. Cuando llega su marido a las 10 de la noche asustados los dos se cuentan lo que les paso en el día. Y se dan cuenta de la trampa en que se metieron. Y pues ni modo, a vivir ahí a fuerza porque no hay de otra.
Hacen cuentas y cálculos y al ir al trabajo se gasta diario $90 y 50 de una comida, total 140$. Pero gana $200 diarios y todavía le van a descontar la casa!!

Al mes deciden regresarse con su suegra a vivir. Quieren rentar o traspasar su casa, pero no hay nadie que la rente ni la compré, así que al siguiente mes se van y dejan la casa sola.

Aquel ladrón regresa la ve sola y la desvalija hasta dejarla en obra negra!

El obrero por 15 años seguira pagando su casa en obra negra y sin regresar jamás.
Esta historia se repite igual una y otra vez como cae gota a gota de una gotera del techo que no he arreglado. 

viernes, 24 de julio de 2015

Yo tengo un sueño

Yo tengo un sueño. Ayer lo vi más nítido que nunca.
Vi decenas de rostros que se volvieron cientos y luego miles. Que no conformaban un ente homogéneo. Excepto, quizá, por una sola cosa: la certeza de su pluralidad.
Eran estudiantes de universidades y preparatorias, públicas y privadas. Había del Poli y de la Ibero; de la UNAM y la Salle; del Tec y del Simón Bolívar; de la Del Valle y el CIDE; del Claustro de Sor Juana y el ITAM.
Llevaban el cabello corto y ondulado; con rastas, coletas o teñidos. Algunos usaban piercings y tatuajes; gorras, lentes. Y la gran mayoría lucía sus caras lavadas: la simpleza y frescura de su edad.
Si sus ropas eran de marca o no, eso no importaba. Lo trascendente iba mucho más allá. Se movían con una ligereza que hace mucho tiempo no veía: como los que no han sido abatidos por los puños del escepticismo; como los que confían plenamente en transformar su realidad.
Decidieron arrancar su marcha al pie de un monumento cuya existencia a muchos resulta insultante. Frente un obelisco que refiere el cinismo gubernamental. El descaro de una administración federal que yace en plena mengua. Que no cede, que no acepta que tanta violencia e inmoralidad no pueden permanecer por más tiempo en la impunidad
De ese punto donde se erige “un agravio de 104 metros”, como lo llamó Juan Villoro, partieron. Y lograron lo imposible. Que esa “prueba en piedra de la corrupción” y el “fastuoso derroche en una nación” lograra por un día vestir su nombre con dignidad.
Ese monolito del repudio se revistió por fin de claridad. La encendió ese vasto contingente llamado #Yosoy132. Por fin pudo ser una verdadera Estela de luz.
Auténtico y espontáneo, incluso en su desorganización, #Yosoy132 pudo transmitir un poderoso mensaje. Uno que le enchinó el cuero a todo aquel que lo escuchó con los mejores oídos, los del corazón:
“Hoy los jóvenes hemos encendido una luz en la vida pública del país. Asimilamos este momento histórico con valentía e integridad; no esperemos más, no callemos más, los jóvenes decidimos”.
Lo vi por unos instantes. Mi sueño se iba haciendo, cada vez, más nítido. Voz poblada de voces
Poco a poco #Yosoy132 fue poblando un gran tramo de la avenida de la Reforma. Esa columna de miles de cuerpos y espíritus cargados de levedad caminaron, corrieron, brincaron.
Primero se dirigieron hacia el Ángel de la Independencia. Luego bifurcaron el camino. Unos fueron al Zócalo capitalino; otros a las instalaciones de Televisa Chapultepec.
Lo que ahí pasó está cronicado en múltiples medios electrónicos e impresos. Lo que sigue sucediendo, minuto a minuto, está presente en las redes sociales de Twitter y Facebook.
El potente llamado de #Yosoy132 hoy se escucha urbi et orbi. Le guste a quien le guste.“Haiga sido como haiga sido”. Con respeto o no por él.
Quien sólo vio una movilización anti Peña Nieto, no entiende nada.
Porque hay quienes insisten en ver a #Yosoy132 como una oportunidad para politizar sus intereses. Son los que buscan hacer de la carne tierna y suave mera carroña, máxime en tiempos electorales.
A eso ellos les responden: no nos menosprecien más. No somos idiotas.
¿Por qué la necesidad de etiquetar, minimizar y hacer juicios categóricos? ¿Por qué el afán de reducir esta manifestación cívica en una ola pasajera?
Los multi-discursos que contiene este despertar de la juventud mexicana están a la vista. Quienes no los quieran ver, escuchar ni tratar de entender, que sigan en lo suyo. Como siempre han hecho.
Qué triste que su mirada sea incapaz de asombrarse de nada. Qué pena se empeñen en encasillar y estigmatizar estas nuevas voces que con frescura comienzan a forjar otro país.
Celebremos que nuestros jóvenes están más vivos que nunca. Que tienen ideas, ímpetu, creatividad, motivación, dignidad, entereza.
Muchos se volvieron mayores de edad en tiempos donde la locura de la violencia es el pan nuestro de cada día. Y no claman por más violencia, por venganza.
Piden, simplemente, y por ahora, se respeten sus derechos de libertad de expresión y de acceso a la información, veraz y oportuna.
Demos gracias porque este sexenio –plagado del horror más inverosímil– no terminó por enterrarlos en el fango de la apatía y la impotencia.
#Yosoy132 constató que ese otro Día del Estudiante, de 1929, no fue en vano.
Y así como Martin Luther King una vez soñó, entre otras cosas, que sus hijos pudieran vivir un día en una nación donde no los juzgaran por el color de su piel, hoy yo tengo otro sueño:
Que nuestros hijos puedan crecer en un país donde la impunidad,  corrupción,  pobreza y violencia dejen de cubrirlo todo.

Yo tengo un sueño hoy. Este 23 de mayo lo vi más nítido que nunca. Comienza en un paraje del Paseo de la Reforma, donde se ha empezado a fundar un nuevo México. Donde descubrí que llevo tatuada en mi brazo una frase: #Yosoy132.

¡Estamos vivos!, ¡Estamos vivos!

Estamos hartos del secuestro del país por parte de la clase política. Basta de manipulación y de corrupción. Nos manifestamos contra el sometimiento intelectual, presente durante décadas por parte de los monopolios de comunicación al servicio de unos cuantos.
Nos interesa construir un México verdaderamente democrático, donde tu voz, mi voz y la de todos sea realmente escuchada y respetada.
Es nuestro deseo construir un futuro mejor y no cometer los mismos errores del pasado,
No estábamos dormidos, nos ningunearon, nos subestimaron, nos sometieron, nos olvidaron..
Y sin embargo nos movemos, ¡Estamos Vivos!, ¡Estamos Vivos!

Si no ardemos juntos, ¿Quién iluminará esta oscuridad?